Abriendo nuevos caminos con Mercedes-Benz Clase G

México fue anfitrión de una prueba de manejo internacional con distintas versiones de Mercedes-Benz Clase G. Fuimos testigo de las capacidades todoterreno del icónico modelo abriendo caminos entre montañas y ríos.

No hizo falta recorrer grandes distancias para pasar de estar rodeados de edificios corporativos a encontrarnos en medio del bosque, sorteando todo tipo de obstaculos y convirtiendo en caminos lo que antes eran senderos.

Este fue el panorama que nos rodeó durante el contacto con algunas versiones de la Mercedes-Benz Clase G durante una prueba de manejo que en días pasados recibió a periodistas y clientes de todas partes del globo.

Los modelos a manejar fueron dos. A manera de introducción al mundo todoterreno se tenía la G500, potenciada por un V8 bi-turbo de cuatro litros de cilindrada, que produce 421 HP y 449 lb-pie. La transmisión es automática de siete velocidades y la tracción es integral. No obstante es el modelo de acceso a la gama, cuenta con bloqueo de diferencial delantero, trasero y central.

Aún cuando la marca ya trabaja en la nueva generación de este producto, como se le ha visto rodando en diversas partes de Europa, la Clase G tiene un par de novedades para el cambio de año/modelo 2017 como lo es la integración de las plataformas de gestión para celulares inteligentes Android Auto y Apple Car Play. Los precios comienzan en $2,050,000

La cereza en el pastel fue la preparación aún más específica, la G 500 4x4 Square, que a pesar de mantener las cifras de potencia y torque, es un producto completamente diferente por tener suspensiones específicas para terrenos más agrestes, lo que aumenta las cotas 4x4 de ataque, paso ventral, salida y naturalmente la profundidad de badeo.

Además, dentro del convoy teníamos a disposición una unidad equipada con el opcional de pintura “Crazy Color” por el cual hay que desembolsar de manera adicional $250,000 pesos, añadidos al costo de arranque de este juguete, que es de $4,250,000.

La ruta nos llevó de Santa Fe a las inmediaciones de Valle de Bravo. Si bien la primer parte nos tocó circular en carreteras, donde pudimos constatar la calidad de marcha y el agradable sonido del V8 en aceleraciones plenas, la ruta off road nos tendría mayores sorpresas.

El primer tramo que recorrimos, tan pronto dejamos el pavimento, fue un paso de montaña con apenas unos centímetros extras de espacio con referencia al ancho de la Clase G. Sólo había que confiar en las instrucciones de quien nos marcaba las referencias del terreno y mantener un paso constante, aprovechando la inercia y siendo muy suaves al momento de acelerar. Para quienes no estaban acostumbrados a rodar por terrenos como estos fue sorpresivo el pasar por momentos donde una, si no es que dos ruedas, quedaran flotando.

La G500 no tuvo problema alguno para llevarnos a la segunda sección de nuestro recorrido, que constaba de paisajes hermosos y caminos rurales. Según nos mencionaban mientras circulábamos, fueron los paisajes, el clima y la ruta, lo que resultó decisivo para que en días pasados, aún mientras seguía la actividad, un par de clientes provenientes de otros países cerraran la compra de uno de estos ejemplares.

Subimos una pendiente con aproximadamente 60 grados de inclinación y al llegar a la cima hicimos una pausa para cambiar de auto. Era momento de pasar a la G500 4x4 Square.

Algunos kilómetros de caminos complicados nos llevaron a uno de los puntos de mayor atractivo para las actividades, el paso por un río que en ciertos puntos tenía entre 60 y 90 cm de profundidad.

Si bien la G500 brinda mucha confianza al manejar en terrenos agrestes, la versión 4x4 Square parece nunca estar cerca del límite de sus capacidades. El cruce del río lo hace como si sólo fuera un riachuelo, pues ya con los tres bloqueos de diferencial activados, solo hace falta acelerar suavemente y dejar que cada rueda traccione con las rocas debajo de nosotros.

La tarde caía cuando terminamos la ruta y si, después de pasar lodazales, ríos y puntos donde la duda podría aparecer por lo complicado del terreno, terminamos por disfrutar uno de los íconos de este tipo de ambientes.