Francia prohíbe la venta de vehículos a gasolina y diésel

El Ministro Medio Ambiente francés, Nicolas Hulot, ha anunciado que, como parte del plan contra el cambio climático del gobierno, se prohibirá la venta de coches de gasolina y diesel en Francia a partir de 2040. El movimiento, que lleva un paso más allá la idea de prohibir los vehículos diesel en París a partir de 2020, forma parte de la iniciativa que quiere llevar al país a ser ‘carbono neutral’ en 2050.

Los planes originales del gobierno de Emmanuel Macron eran que, para dicha fecha, Francia redujera una cuarta parte sus emisiones de dióxido de carbono. Reducirlas a un nivel que pueda ser absorbido de forma natural en apenas 30 años puede sonar descabellado, pero aunque Hulot reconoce que será duro, se van a establecer toda una serie de medidas que ayuden a ello. Lógicamente éstas afectarán a ámbitos de lo más diversos, pero para el sector que nos atañe, el de la automoción, ya hay pensados planes concretos.

Tomando como ejemplo el Plan PIVE español, uno de los primeros pasos que se darán tratará de erradicar la pobreza energética, algo que se conseguirá mediante una prima de transición. Por ella, el gobierno francés entregará un incentivo económico para que aquellos poseedores de un vehículo diesel anterior a 2001 o gasolina previo a 1997 saquen su coche de circulación y puedan adquirir un modelo menos contaminante.

Pero ese no será más que el principio de un proceso bastante arduo, puesto que el reemplazo de estos vehículos por otros eléctricos, de GLP, GNC o pila de hidrógeno también deberá traer consigo un importante plan de renovación de infraestructuras. Además, echando un vistazo al parque vehicular francés actual queda todavía más claro el largo camino que queda por recorrer: en lo que va de 2017 gasolinas y diesel han supuesto el 95,2% de las ventas en el país, con solo un 3,5% para los híbridos y un testimonial 1,2% para los eléctricos puros.