Australia fue para Vettel

Sebastian Vettel se lleva el primer GP de la temporada

El alemán logró posicionar su Ferrari por delante de los Mercedes gracias a una buena estrategia de paradas en bóxes

Al final los numerosos cambios que se integraron este año en los monoplazas lograron su cometido de hacer más competitiva la máxima categoría, como se pudo ver durante primer Gran Premio de la temporada de Fórmula 1, celebrado en Australia.

Y si, algunos de los equipos sufrieron el inicio de la temporada, como fue el caso de McLaren, que llegaban de una pretemporada de olvido y al final no lograron ser competitivos, con un Fernando Alonso que terminó por abandonar a cinco vueltas del final por problemas con su MCL32, que no tuvieron que ver con su fuente de poder Honda, pero si con un fallo al parecer en la suspensión. La historia no fue muy diferente para Stoffel Vandoorne, que terminaría en la décimo tercer posición.

Por otro lado, el piloto local –Daniel Ricciardo- tuvo un fin de semana muy complicado, pues justo en la tercer tanda clasificatoria sufriría un percance que obligaría al equipo a reemplazar la caja de cambios y por ende arrancar desde la posición 15. En la vuelta de reconocimiento previo a la arrancada, un sensor justo de la transmisión marcó un fallo y le obligó a detenerse, razón por la que se perdió el inicio de carrera. Después de momentos de tensión en el pit, el australiano logró salir a pista con dos vueltas de desventaja. Finalmente, un nuevo fallo en el motor lo obligaría a abandonar.

Del otro lado de la balanza encontramos la labor realizada por el piloto mexicano Sergio Pérez, quien de inicio largó décimo y gracias a una buena gestión de neumáticos y un manejo no agresivo pero tampoco conservador logró llegar en séptima posición, para marcar 11 carreras consecutivas sumando puntos.

Hablando del equipo ganador, encontramos al Ferrari de Vettel, que comenzó muy pegado a Hamilton -quien largó en la pole- durante las primeras vueltas. El punto clave para que Melbourne se tiñera de rojo fue un manejo muy consistente del alemán, mezclado con una mala decisión en el box de Mercedes. Su co-equipero, Kimi Raikkonen, no pudo realizar una mejor labor debido a que su cavallino sufrió toda la carrera de subviraje; aunque esto no le impidió marcar la vuelta más rápida, con un tiempo de 1:26.538.

Tanto Hamilton como Bottas sufrieron algunos problemas de sobrecalientamiento en los neumáticos que terminaron por ser decisivos cuando en la vuelta 17 el equipo de la estrella decidió llamar anticipadamente al inglés a un cambio de llantas. Los cálculos no salieron como lo esperado y la flecha plateada número 44 salió por detrás de Max Verstappen, uno de los pilotos más complicados de sobrepasar en carrera, lo que terminó por pesar para que Sebastian Vettel mantuvieran una ventaja final de casi 10 segundos.

Con este resultado se rompe la sequía de diez años sin que Ferrari ganara en Melbourne, se registra la victoria número 43 para Vettel –la cuarta con la Scudería- y también se pone un alto a la hegemonía de Mercedes en la Formula 1. Habrá que ver como se van desarrollando las primeras fechas del calendario, con el GP de China a un par de semanas de distancia.