De los videojuegos al circuito de carreras

Tiene práctica en manejar el volante, tomar las curvas y pisar el acelerador, pero todo ello con un simulador y viviendo la carrera enfrente de una pantalla. Kristian Kwietniewski es piloto virtual profesional y ganador de la última edición de la SEAT León Eurocup online, una aplicación desarrollada por SEAT Sport y Cloud Sport. El premio, participar por primera vez en una carrera real, los 500km de Alcañiz, formando equipo junto a Jordi Gené y Álex Crivillé. 

Ya en los pits, Kristian está nervioso y emocionado. Con el traje de carreras puesto, se sienta junto a Gené y Crivillé para diseñar la estrategia de esta carrera de resistencia en la que van a pilotar los tres. “Las condiciones son difíciles por la lluvia”, advierte Gené. La pista del circuito de Motorland Aragón está mojada y cubierta por la niebla. Y Kristian se desenvuelve como un profesional. “¿Podré entrar frenando fuerte en la última curva a pesar de la lluvia?”, pregunta. 

Jordi Gené sale primero. Tras hora y media de carrera, es el turno de Kristian, que releva al veterano piloto. Durante prácticamente una hora, el joven tiene que enfrentarse a varios accidentes de otros coches participantes y a la lluvia, que no da tregua. Al salir para dejar a Álex Crivillé acabar la carrera, el joven se saca el casco y exclama: “¡Esto es increíble! ¡La adrenalina que vives aquí no es comparable con la virtual!”. Tras haber conducido el SEAT León Cup Racer, Kristian asegura que “dentro del coche, experimentas lo que pasa de verdad: la fuerza de la gravedad, las frenadas que te empujan hacia delante y hacia atrás, las vibraciones, las curvas. Son sensaciones de verdad, muy distintas a las de una carrera virtual”. La responsabilidad también es mucho mayor, ya que cualquier error, choque o accidente en una competencia online “no tiene consecuencias”. En cambio, en la carrera real “tienes que estar mucho más concentrado”. 

Tras cuatro horas, la carrera llega a su fin. Todo el equipo aplaude de alegría: han quedado primeros de su categoría. Jordi Gené, Álex Crivillé y Kristian, se abrazan. Mientras se dirigen al podio, el joven concluye que, a pesar de ser un auténtico apasionado de los simuladores, “no hay nada como una carrera real”. “Esto es un sueño, lo mejor que me ha podido pasar en la vida”, confiesa con lágrimas en los ojos.