Emoción a cielo abierto

Por Raúl Ferra

El nuevo MINI convertible mantiene el mismo diseño que el resto de la gama, el frente, las salidas de aíre, los acentos en cromo alrededor de la parrilla,  los rines; es decir, la estampa está intacta, lo que si resalta es el toldo de lona retráctil con el que cuenta y el logotipo de la bandera inglesa. La nueva capota de este MINI es completamente eléctrica y la apertura lo hace en tan sólo 18 segundos, pudiéndolo hacer incluso a una velocidad máxima de 30 km/hr. La apertura de la capota es muy similar al modelo anterior, que se hace en dos movimientos, primero se abre aproximadamente 40 cm sobre nuestras cabezas y posteriormente se abre por completo arrojándose en la cajuela.

Sin duda este MINI no pasa desapercibido, y la mejor manera de disfrutarlo son con días soleados, con la capota abajo, a pesar de ser un auto deportivo este vehículo no está pensado para desarrollar velocidades altas, al contrario, es para disfrutar el camino, mirar bien el paisaje y porque no decirlo, presumirlo un poco, ser la envidia de muchos y el deseo de otros; aunque también hay un cambio estructural para este modelo, tomando en cuenta que se le tienen que hacer adecuaciones para hacerlo seguro. Esa modificación se ve reflejado en el peso que son 120 kg más y por supuesto que en el consumo de combustible.

La versión que tuvimos de MINI fue la S, la cual viene con una transmisión manual de 6 velocidades y con paletas de cambios colocadas atrás del volante para cuando quieras darle más revoluciones lo puedas hacer sin ni ninguna distracción, en la palanca de velocidades hay un selector de modos de manejo: Green, Mid y Sport. Probamos cada uno de ellos y el que nos llenó la pupila fue al que pudimos sacarle el carácter deportivo, en el que se desconectan algunas asistencias y la potencia aumenta en una manera increíble, con esto no quiero decir que los otros dos modos no sean buenos, sólo que, son completamente distintos en cuanto al desempeño.

Un vehículo con mucho lujo en el interior, piel en los asientos, aunque la banca trasera prácticamente no existe, la suspensión no es tan rígida y está enfocada para que disfrutes el manejo; cuando la capota está cerrada podemos decir que tiene un buen nivel de insonorización.

Conclusión.

Un MINI descapotable muy bien configurado tomando en cuenta que mantiene todos los elementos del resto de la gama, aunque el peso aumenta considerablemente y eso lo podemos ver reflejado en el consumo de combustible, un convertible con mucha personalidad.