En plan maestro

Carrera a carrera, Sergio Pérez sigue demostrando su gran capacidad como piloto, y es que en Bahréin hilvanó su tercer Gran Premio sumando puntos. Pero a diferencia de las dos carreras anteriores, en Australia y China, el mexicano tuvo que remontar once lugares para terminar en una meritoria séptima posición. Más allá de cómo lo logró, hay que preguntarnos, ¿cuántos de los pilotos que formaron parte de la parrilla de salida, tienen la capacidad y el talento para remontar así una carrera? Seguro no más de cinco. Y es que pare lograr eso, hay que tener temple, fondo, astucia y perseverancia. En otras palabras, ser un maestro de las remontadas. 

Sin embargo, Sergio sigue a la espera de una oportunidad en un gran equipo. Es verdad que ya estuvo en McLaren, pero justamente en la peor época en la historia de la célebre escudería inglesa. Tan mal está McLaren, que a pesar de tener en sus filas a un bicampeón del mundo como Fernando Alonso, los resultados en los últimos años han sido paupérrimos. En esa etapa oscura estuvo Checo, como coequipero de Jenson Button. Aún así, se les arregló para meterse en el Top Ten en 11 de las 19 carreras en las que formó parte con el equipo inglés. ¿Se le puede culpar de algo al mexicano?

Cuando Nico Rosberg anunció su retiro de las pistas, el equipo más poderoso del momento optó por Valteri Bottas como reemplazo del campeón del mundo. Pérez ni siquiera sonó como un rumor para llegar a Mercedes, a pesar de que la temporada pasada, con un auto similar y quizá un poco inferior, superó al finlandés en la clasificación del campeonato mundial de pilotos.

¿Subestimado? Seguramente. Pero a Checo no le ha importado y sigue su lucha particular por alcanzar algún día un asiento en una escudería competitiva. Por un sinnúmero de circunstancias, el tapatío tiene que competir contra sí mismo. No compite contra los Vettel, Hamilton o Raikonnen porque simplemente no tiene un auto para hacerlo. Pero tampoco compite contra los Stroll, Magnussen, Ericsson y compañía, porque, en primer lugar, Pérez es mejor piloto, y en segundo lugar, sin que su Force India sea una maravilla, le permite terminar las carreras y él hace el resto: sumar puntos. De uno en uno, o de cuatro en cuatro, pero suma. Y con quien sí podía competir, como Bottas, como Hulkenberg o como Maldonado en su momento, el mexicano siempre demostró ser superior.

Hoy en día, tras haberse celebrado tres carreras en este 2017, Pérez está firmando su mejor arranque de temporada en la Fórmula 1. Nunca antes había iniciado una campaña puntuando en los primeros tres Grandes Premios del calendario. Sus 14 puntos lucen muy lejanos de los 68 que ya suma Sebastian Vettel a bordo de un Ferrari resucitado, pero desde ese extraño limbo, Checo libra su batalla particular. Ojalá que en algún momento le haga justicia la revolución y lo veamos sentado en un Ferrari o en un Mercedes. Será entonces cuando pueda, en igualdad de condiciones, competir ante los más grandes del mundo. Como dijo alguna vez el legendario Ayrton Senna: “no money, no politics, no comittment. Pure racing”.