Los primeros rines de carbono trenzado de la historia, son cortesía de Porsche

Con el lanzamiento del Porsche 911 Turbo S Exclusive Series los de Stuttgart celebran la creación de uno de los mejores autos de la marca en toda su historia. La marca alemana está volcada con el deportivo y ahora le ha concedido el honor de ser el primer auto de la historia en calzar rines de carbono trenzado. Sí, el preciado y ligero material todavía puede seguir sorprendiendo, quien las quiera montar en su 911 tendrá que pagar en Alemania 15.232 euros, todavía se desconoce su precio en el resto de mercados.

¿Merece la pena desembolsar semejante cantidad, por un juego de rines? Porsche defiende el sí con diversos argumentos. En primer lugar, para poder crearlas han tenido que utilizar la máquina de trenzado industrial más grande del mundo, con un diámetro de unos nueve metros. Ésta se encarga de trabajar sobre 18 kilómetros de carbono (el equivalente a unos ocho metros cuadrados del material) para crear 200 partes individuales que luego se combinan para realizar dos componentes: la base y el centro.

Primero se fabrica la base, después se ensambla la zona central y se impregna la rueda con resina. A continuación se endurece utilizando altas presiones y altas temperaturas. Más tarde termina de endurecerse a todavía más altas temperaturas y después se somete a un largo proceso de enfriado. Se coloca la cobertura del centro y se imprime una capa de laca para protegerlos de golpes.

El resultado es una rin cuya estructura es más densa y compacta, que además es más rígido y el proceso de fabricación es más eficiente, por lo que se desperdicia menos material. Pesa 8,5 kilos menos que una rin de aleación, lo que supone un 20% más de ligereza, menos inercia en la rotación y una mejor respuesta tanto en la aceleración como en el frenado. Además es un 20% más fuerte.