Audi R8 Spyder: Conversaciones celestiales

Un circuito cerrado y el V10 de 540 HP del R8 Spyder gritando incansablemente fueron la receta para escribir un día memorable.

Aún cuando su presentación se tiene planeada para dentro de unos meses, Audi tuvo a bien enviarnos de manera anticipada el R8 Spyder para poder convivir con el por un día entero. Y lo mejor, en una pista sólo para nosotros.

La cita fue justo cuando el cielo empezaba a abrir y el sol acariciaba la copa de los arboles en la periferia del Autódromo Bosques el Ángel. Un circuito ubicado en el municipio de Singuilucan, Hidalgo que cuenta con un trazado por demás técnico y con variaciones de altitud, curvas de doble ápice e incluso giros con cambio de rasante, que ponen a prueba todas las aptitudes de los autos, desde la resistencia a la fatiga de los frenos hasta la distribución de pesos. Y si algo queríamos descubrir es lo tanto que ha avanzado el R8 con relación a la generación pasada ahora que la variante Spyder ya está en nuestro país.

 

PRIMERO LO TÉCNICO

Así como en los vehículos de volumen los temas de habitabilidad y espacio de carga son menéster, en el R8 el análisis va de la mano del tema prestacional, y Audi presume abiertamente que este descapotable bi-plaza hereda mucho del R8 LMS GT3, por lo cual es importante mencionar algunos datos relevantes. Lo primero es que el 79.6% del peso total corresponde a las aplicaciones en aluminio, aunque el segundo material más utilizado en la construcción del Audi Space Frame es la fibra de carbono. Para mejorar la rigidez del conjunto en un 50% hubo refuerzos en puntos específicos, como en la estructura del parabrisas. El techo de lona, que en esta configuración nos llegó en color rojo de un tono muy similar al de los asientos, pesa tan sólo 44 kilogramos con todo y mecanismo electrohidráulico, que permite  la apertura o cierre en tan sólo 20 segundos y hasta una velocidad de 50 km/h. No será el mecanismo más rapido de la industria pero resulta hipnótico observar como se lleva a cabo el procedimiento. De inicio se libera la tapa que cubre el motor (no visible, a diferencia de la variante coupé) y con ello comienza el abatimiento de la lona. Después de plegada la cubierta textil sobre el motor central, se despliegan dos cubiertas que protegen los costados y se culmina el procedimiento. Además, puede guardarse la ventanilla que separa el habitáculo del espacio para el motor mediante el toque de un botón.

Una vez adentro del R8 Spyder podemos notar que las diferencias con la variante coupé son mínimas. De entrada los asientos son distintos, como también el volante de serie. Se ofrecen los ajustes de los modos de manejo, el botón de arranque y la botonería para operar el audio y el Virtual Cockpit. De manera opcional se puede equipar un volante en piel con el botón de apertura de escape, sin duda una de las cosas que más extrañamos en esta unidad de pruebas.

Tan pronto accedemos al habitáculo, es casi inevitable sucumbir a la tentación de presionar el botón rojo de arranque para que el V10 de 5.2 litros naturalmente aspirado inicie su sonoro ronquido. En este caso la potencia es de 540 HP y el torque de 398 libras-pie que se entregan a las cuatro ruedas mediante una transmisión de doble embrague (S-tronic) con siete cambios.

Los primeros instantes en pista fueron conociendo las diferencias entre modos de manejo. Si bien se reajustan los parámetros de transmisión, motor, pedales y dirección, esta última parece no tener una variación muy dramática en cuanto a sensaciones. Se mantiene por general ligera y un tanto aislada a lo que pasa debajo de las ruedas aún cuando su trabajo apuntando el frente del auto hacia la entrada de las curvas se realice de manera rápida y precisa.

La tranquilidad del bosque que nos rodeaba se rompía tan pronto empezamos a hundir con sed el acelerador. El sonido del V10 dando todo de si es adictivo aún cuando no se tenga equipado el opcional de escape deportivo y la experiencia es aún mejor sin un techo que filtre esos placenteros decibeles extra. Entre la facilidad con la que se gana velocidad y la elasticidad del propulsor se nos fue la breve recta de Bosques del Ángel llegando a la frenada para la curva de izquierdas muy cercanos a los 150 km/h. Los frenos, incansables. La capacidad de reducir la velocidad contribuye a la confianza que se siente mientras tratábamos de ser lo más constantes posible. La mayor parte del trazado lo recorrimos en tercera marcha, pues se trata más de un circuito técnico que uno de altas velocidades, aunque si intentamos recorrerlo en cuarta nos damos cuenta que el R8 es un vehículo que desde abajo empuja con bastante energía. La velocidad de paso por curva es elevada y es muy fácil sentir cómo el sistema Quattro reparte el par entre los ejes y entre las ruedas, sobre todo si se empieza a explorar el límite al entrar retardados o anticipados al giro. El R8 es uno de esos superautos que te hace sentir un verdadero piloto por la facilidad con la que se va aprisa.

 

MI OPINIÓN

“Tengo que confesar que esta variante Spyder del R8 me ha gustado más que el Coupé aún cuando se tenga menos potencia (540 HP vs 610 HP) por el simple hecho de cómo te envuelve el sonido mientras pisas el acelerador a fondo. El funcionamiento del  mecanismo de apertura del techo me parece impresionante de observar y ni qué decir de la configuración de esta unidad para los medios… lo quisiera exactamente igual, por favor.”

 

FICHA TÉCNICA

Audi R8 Spyder

Motor: V10

Cilindrada: 5.2 litros

Potencia máx. (HP): 540 @ 7,800 rpm

Torque máx. (lb-pie): 398 @ 6,500 rpm

Transmisión: Automática, 7 vels.

Tracción: Integral

Susp. Del.: Triángulos sobrepuestos

Susp. Tras.: Triángulos sobrepuestos

Frenos del.: Disco ventilado y barrenado

Frenos tras.: Disco ventilado y barrenado

Neumáticos: P. 245/35 R19 ZR 93Y adelante; P.295/35 R19 ZR 102Y atrás

Largo/ancho/alto/ dist. entre ejes (cm): 442/194/124/265

Peso en vacío (kg): 1,720 kg

Asistencias: ABS, ESC, TC

Bolsas de aire: 4

Consumo comb.: 8.5 km/l

Cap. tanque de gasolina (litros): 80

Precio: Unidad probada- Por definir

 

Fotos: Alejandro López