A bordo de Beetle Dune

ROAD TRIP OBLIGADO

A pesar de ser una edición especial que poco o nada tiene que ver con un buggy para arena, el nombre Dune nos hace recordar tiempos en los que el desierto no era un problema para este escarabajo. 

La firma alemana presentó en México lo que podría ser el sustituto de la versión Turbo de Beetle, y vaya que le hace honor a su posible ‘predecesor’, pues con la motorización que monta puede asegurar kilómetros y kilómetros de diversión tras el volante, aunque hay que advertir que el consumo de combustible también se mantiene y tu bolsillo terminará por resentirlo.

Agresivo

Lo primero que roba la mirada son las fascias que presentan un diseño parecido al del Beetle turbo anterior, y que se complementan en los laterales con unas molduras negras incrustadas en los pasos de rueda, las cuales generan a la vista la ilusión de que se trata de un vehículo de suspensión alta, misma técnica que se está utilizando con SUV pequeños de todas las marcas en el mercado nacional. Los rines son de 18 pulgadas y cuentan con un diseño específico de esta versión: un acabado de pintura en dorado y negro que hace buen juego con el esquema de pintura exterior. El alerón trasero muestra un poco del carácter deportivo de este Beetle, aunque resulta más decorativo que funcional.

A la altura

El interior es el propio de un Beetle, aunque encontramos un nivel de equipamiento superior: destacan los asientos forrados en piel con tela y costuras doradas, los acentos en molduras del mismo color y los materiales de la calidad a la que ya nos tienen acostumbrados. El sistema de infoentretenimiento se gestiona desde una pantalla táctil de 6.5 pulgadas, y algo que se extraña es una cámara de reversa. Lo que merece mención aparte es el sistema de audio Fender que, como se espera, brinda una experiencia auditiva que pocas veces podemos vivir a bordo de un auto.

Dosis de poder

Estar al mando de un Beetle Dune no dista mucho de lo que se puede experimentar en una versión Turbo del popular escarabajo, lo que sí debo aclarar es que esta sensación es sumamente placentera. El motor es el ya probado 2.0 litros turbo que comienza a empujar desde bajas revoluciones, y cuyo retraso es mínimo, pero perceptible.

Este motor desarrolla 210 caballos de fuerza y un torque de 207 libras pie, la transmisión es la también popular DSG de seis velocidades, ésta lleva el poder del motor al eje delantero. El sistema de suspensión está pensado para brindar la misma experiencia que podrías encontrar en un auto deportivo, de ahí que sea rígida, aunque a velocidades de ciudad tiende a ser incluso cómoda. Una dualidad que se agradece. En cuestiones de seguridad se mantiene muy bien plantado, incluso cuando se llegue a abusar un poco del acelerador; las asistencias intervienen, aun si has llegado a perder cierta adherencia al pavimento.

 

Opinión
Es un Beetle que no pasa desapercibido, su estética es una de las más interesantes del modelo en años recientes, su manejo es, sin duda, lo más destacable, tanto por dinamismo como por seguridad. Al interior destaca el sistema de audio y la calidad tanto de ensamble como de materiales. Únicamente debes ser consciente que el motor resulta sumamente sediento en lo que a gasolina corresponde.