Chevrolet Beat Sedán: La esencia de un compacto

Chevrolet lanza un sedán pequeño que busca apropiarse de una parte del segmento más rico en la mezcla de ventas nacionales.

 

No hay que ser un genio para descubrir que la ausencia del Nissan Tsuru dejará un gran hueco en el segmento de más ventas en nuestro país y Chevrolet plantea una respuesta sumamente adecuada para quien busca un sedán pequeño con un consumo de combustible moderado. Y el elegido del catálogo mundial de la marca es nada más y nada menos que el Chevrolet Essentia que en unas semanas se anunciará en México como la versión sedán del Beat.

Con la llegada de la cuarta generación de Spark, la firma del moño conservó la tercera generación de este popular modelo con el nombre de Classic, pero llegó el momento de hacer un cambió más arriesgado. Debido a ello ahora se le denomina Beat y presenta cambios estéticos que lo alinean con la imagen de toda la gama de Chevrolet. Esta que ves en las fotografías es la versión sedán de dicho vehículo.

 

Cambios

Como la versión hatchback, este Beat Sedán ofrece una cara renovada, ya que el frente nos muestra ángulos más rectos y faros redondos incrustados en una carcaza asimétrica, muy al estilo de su hermano mayor, el Sonic. En la parte trasera resalta el tercer volumen ausente en la versión de cinco puertas, por lo tanto se hizo una reinterpretación del trasero de Sonic que a simple vista puede engañar cuando lo ves circulando por la calle, lo único que lo delata es en realidad el tamaño.

Esta versión viene a competir directamente con modelos como el Grand i10 de Hyundai por lo que, a reserva de tener mayores especificaciones en el futuro, no sobre pasara los 4 metros de largo.

 

Sumamente equipado

En el interior notamos materiales pensados en el uso cotidiano, están hechos para durar más que para encantar a nuestros sentidos y en cuanto a la combinación de tonalidades; para México se optó por tonos oscuros, posiblemente también pensando en el uso rudo. En India, donde se vende como Chevrolet Essentia, cuenta con múltiples combinaciones de colores, partiendo de los tonos claros como beige hasta cafés achocolatados.

El tablero se nota enfocado completamente a la experiencia tecnológica que proporcionan todos los gadgets que puedes cargar contigo. Encontramos una pantalla táctil de 7 pulgadas cuya configuración recuerda fuertemente a la del Spark de cuarta generación. No pueden faltar los puertos USB para carga de dispositivos móviles y a integración con Apple Car Play y Android Auto. En el caso de la unidad de prueba, encontramos dos bolsas de aire, ambas frontales.

El espacio interior es bueno para cuatro personas, una quinta podría entrar algo apretada, en lo personal sufrí un poco con el espacio de la banca del piloto, pues la palanca de cambios queda muy pegada a mi pierna al meter primera y segunda velocidad.

 

Caballo de batalla

Como en la versión hatch, este sedán conserva la motorización 1.2 litros de 4 cilindros. Este motor genera 81 caballos de fuerza y un torque de 80 libras pie. La transmisión es manual de 5 velocidades y manda el movimiento del motor a las ruedas delanteras.

El motor resulta suficiente para mover la masa de este vehículo, lo hace discretamente con una puesta a punto visiblemente enfocada a los bajos consumos. Realmente no se pueden alcanzar velocidades que comprometan su estabilidad en curvas y en pendientes se puede notar una ligera falta de potencia que se soluciona fácilmente haciendo un descenso de marcha de la transmisión. En recuperaciones y rebases puede llegar a sufrir la falta de potencia.

Como en la versión hatchback cuenta con frenos de disco adelante y tambor atrás, además de ABS. Estos cuentan con un funcionamiento a la altura de la motorización, por lo que salen bien librados de todo tipo de maniobras.

Sin duda su mayor atributo es el consumo de combustible combinado, que de acuerdo con lo declarado en otras latitudes puede ser de 20.7 kilómetros por litro. En nuestras pruebas arrojó 19.8 km/l.

En cuanto al rango de precios y tomando en cuenta los de la versión hatchback, podemos esperar que inicie alrededor de 160 mil pesos y que la versión tope de gama llegue cerca de los 200 mil pesos.

 

Opinión

Beat Sedán es lo que puedes esperar en un vehículo de su categoría aunque suma un detalle importante, que es el consumo de combustible bajo. Habrá que esperar a la presentación oficial para saber si, como lo dicta la norma, todas las versiones contarán con las bolsas de aire frontales y frenos ABS.

 

Ficha técnica

Chevrolet Beat Sedán

Motor: L4

Cilindrada: 1.2 L

Potencia máx. (HP): 81 @ 6,400 rpm

Torque máx. (lb-pie): 80 @ 4,800 rpm

Transmisión: Manual de 5 vels.

Tracción: Delantera

Susp. Del.: McPherson

Susp. Tras.: Eje torsional con rueda tirada

Frenos del.: Disco ventilado

Frenos tras.: Tambor

Neumáticos: P.155/70 R14

Largo/ancho/alto/dist. entre ejes (cm): 364/159/152/237

Peso en vacío (kg): N.D.

Asistencias: ABS, EBD

Bolsas de aire: 2

Consumo de combustible combinado (km/l): 20.7

Velocidad máxima (km/h): 164

Precio: N.D.