En exclusiva: Volvo XC60

En esta prueba del Volvo XC60 2017 comprobamos de lo que es capaz el SUV sueco, que se ha renovado por completo tras ocho años en el mercado. Construido sobre la nueva plataforma SPA (de la que también deriva el XC90), ha ganado en confort, tecnología y diseño. Armas de sobra para medirse de tu a tu con los nuevos Audi Q5 y compañía.

Probamos el nuevo Volvo XC60 2017, uno de esos modelos que cuando conduces puedes decir sin miedo que ha cambiado de verdad. Hecho sobre la plataforma SPA (pensaba para la electrificación), no estamos ante un mero lavado de cara o ante un rediseño de los faros, no. Volvo renueva por completo su más exitoso SUV, el XC60. Ópticamente está ahora muy ligado a su hermano mayor, el Volvo XC90. Los faros siguen el lenguaje de diseño tipo "Martillo de Thor", y el capó es ahora más largo, con los voladizos más cortos. Las líneas son más limpias y contundentes en general. Además, el coche parece ahora más contenido en tamaño gracias a los milagros del diseño cuando es todo lo contrario: por ejemplo la distancia entre ejes crece 10 centímetros, lo que redunda en mayor habitabilidad para los pasajeros de las plazas traseras. En total, mide 4,7 metros de largo.

Para la marca, el Volvo XC60 es un modelo muy importante. El SUV del segmento medio supone uno de cada tres coches vendidos por Volvo. El interior es claro y amigable, los materiales están elegidos con gusto y tienen ajustes sólidos. Puedes elegir entre nuevas maderas, o aluminio y carbono.

Frente a mí, me encuentro con la instrumentación digital, que hereda de modelos más grandes de la marca, e incluso se les adelanta. Y es que sus nuevos gráficos recalarán en futuros modelos de Volvo. Y Volvo que replanteado el concepto de las puertas, de modo que ahora los umbrales no son tan obstaculizadores, y el acceso es más cómodo. Y detrás, el espacio para cabeza y piernas es muy generoso. Hasta un adulto de 1,95 metros puede ir sin apreturas. A destacar el empleo de la pantalla central de 9 pulgadas en forma de tablet que ya vimos en su hermano mayor y que reduce al máximo la presencia de botones. Permite controlar todas las funciones del coche y es muy intuitiva en su manejo.

Su comportamiento no busca el dinamismo de BMW ni el prefeccionismo de un Audi Q5. Este Volvo XC60 opta por priorizar el confort, con un buen filtrado de los baches y un tarado del chasis que permite viajes largos sin apenas esfuerzo. Eso sí, cuando eliges el modo Dynamic su respuesta varía de forma notable y se vuelve un coche con un punto deportivo en el motor y un comportamiento muy aplomado. Se notan los 200 kilos que pesa menos frente a un XC90, se nota el tacto de una dirección muy precisa y se nota un centro de gravedad rebajado (de hecho en modo Dynamic la carrocería baja cuatro centímetros) para lograr un respuesta en curvas muy muy afinada. Los frenos responden sin problemas y la insonorización del habitáculo es muy alta.

De las cuatro opciones mecánicas que dispondrá en el arranque, he probado el cuatro cilindros diésel de 235 HP que va bien aislado, tiene empuje y se acopla a una rápida caja de ocho velocidades (por ahora todos son automáticos). Con una conducción alegre, el ordenador de abordo ha marcado 9,3 litros. Volvo promete 5,5 litros, de modo que la realidad estará en el término medio. Por el momento, solo se ofrecerá con tracción integral:. Las variantes manuales y con tracción delantera deberán esperar a más tarde, una en noviembre y otra en primavera de 2018.

Incorporará un buen surtido de asistentes de seguridad, que cada vez son más inteligentes: como el que, por medio de leves impulsos al volante, te avisa del peligro de que invadas el carril contrario, o en caso de que otro coche entre en el ángulo muerto de tu espejo retrovisor. La seguridad es una de las señas de identidad de la marca, de hecho se han marcado como objetivo que nadie fallezca o resulte herido de gravedad en uno de sus coches nuevos en 2020.. Por eso Volvo sigue cuidando al máximo este apartado, porque varios de esos sistemas son de serie y no solo los más básicos. Por ejemplo, el City Safety con asistencia a la dirección, que ayuda al conductor a modificar la trayectoria en caso de colisión inminente. Gracias a este dispostivo, en Suecia se han reducido hasta un 40 por ciento este tipo de colisiones por alcance.

En cuanto al sistema multimedia, es compatible con Android y Apple CarPlay. Se maneja con gran facilidad y aunque la pantalla es algo más pequeña que la del XC90, su hermano mayor, la realidad es que resulta muy intuitiva y toda la información se ve con facilidad. Además, ha mejorado el navegador, de forma que ahora es muy preciso y avisa con suficiente antelación de las maniobras a realizar.

El nuevo Volvo XC60 ya se encuentra en los concesioanarios españoles y ya se pueden hacer pedidos. Los motores parten de D4 diésel de 190 HP, y le sigue el de 235 de nuestra unidad. En cuanto a los motores, de gasolina, se ofrecerá el T5 de 254 HP, y el T6 con compresor, que llega a 320 HP y 400 Nm de par. La motorización tope de gama serán un híbrido enchufable.T8 plug-in hybrid con 407 Hp y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos.

Disponible con tres niveles de acabado (Momentum, Inscription y R Design), los precios del Volvo XC60 2017 arrancan en 51.000 euros. Eso sí, en primavera de 2018 se lanzará un D3 de 150 y tracción delantera por 39.900 euros. Será el modelo de entrada a una gama de la que la marca sueca espera vender ya 500 unidades en 2017, pese a los pocos meses que ya lleva a la venta. En total, Volvo espera vender más de 14.000 unidades este año.