Tipos de gasolina

Detonador del cambio

 

¿De cuál me conviene, Premium o Magna? Para usar y saber cuál es el tipo de gasolina correcto para nuestro vehículo, es necesario conocer estos carburantes.

 

Utilizamos gasolina a diario, ya que es necesaria para trasportarnos de un lugar a otro, pero ¿cuál es la gasolina que debe utilizar nuestro automóvil? En México sólo hay dos opciones: Magna y Premium; anteriormente encontrábamos otras gasolinas como la Nova; ahora sólo existen estas dos opciones con diferente octanaje.

Para entender a qué me refiero al mencionar octanaje, es necesario saber que la gasolina es una mezcla de hidrocarburos derivada del petróleo, que se utiliza como combustible en motores de combustión interna con encendido por chispa convencional.

En Argentina, Paraguay y Uruguay, a la gasolina se le conoce como nafta (del árabe

naft), y en Chile y otros países como bencina. Deben cumplirse una serie de condiciones, unas requeridas para que el motor funcione bien y otras de tipo ambiental, ambas reguladas por la ley en la mayoría de los países. La especificación más característica es el índice de octano MON (Motor Octane Number), RON

(Research Octane Number) o el promedio de los dos términos anteriores que se llama PON (Pump Octane Number) que indica la resistencia que presenta el combustible a producir el fenómeno de la detonación.

El octanaje indica la presión y temperatura a que puede ser sometido un combustible carburado mezclado con aire, antes de autodetonarse al alcanzar su temperatura de autoignición debido a la ley de los gases ideales. Hay distintos tipos de gasolinas comerciales clasificadas en función de su número de octano. La gasolina más vendida en Europa (2004) tiene un MON mínimo de 85 y un RON mínimo de 90.

En nuestro país no se tiene un historial amplio en este rubro, ya que las gasolinas aparecieron dos años después de la Expropiación Petrolera de 1938, cuando vio la luz la primera gasolina mexicana conocida como la Mexolina cuyo octanaje era de 70. Diez años después, obligados por los requerimientos automotrices, se mejoró la gasolina para ofrecer la Supermexolina de 80 octanos. Le siguieron, en 1956, Gasolmex de 90 octanos, y Pemex 100 (de 100 octanos), una década después.

Hasta 1973 se mantuvieron en el mercado estas cuatro gasolinas; todas contenían tetraetilo de plomo (componente químico utilizado para incrementar el número de octanos). Gracias a los estudios de mercado realizados ese mismo año, se definió que el promedio de octanaje que el país requería era de 85, por lo que todas las gasolinas anteriores fueron sustituidas por la Nova, con 81 octanos y la Extra con Plomo de 94 octanos, las cuales, según la sugerencia que les daban a los consumidores de aquellos años, debían ser combinadas para satisfacer las necesidades de sus autos; sin embargo, el público prefirió utilizar la Nova.

Los cambios más notables en la composición de las gasolinas no se dieron hasta la introducción del convertidor catalítico en 1991, que fue parte importante para reducir los daños al medio ambiente causados por los autos. El plomo daña el catalizador de los convertidores y los estropea, por lo que se hizo indispensable el uso de gasolinas libres de plomo. Así fue como desapareció la gasolina Nova para dar paso a una nueva generación de gasolinas: Pemex Magna y Pemex Premium.

Las gasolinas Magna y Premium no se diferencian sólo por el color de las bombas, su principal característica es su nivel de octanaje: la Premium cuenta con 92 octanos, mientras que la Magna tiene 87. Ahora bien, el índice de octanos requerido por un motor está directamente asociado con su nivel de compresión, que es la relación que existe entre el volumen de la cámara de combustión y el volumen del cilindro, más la suma del volumen de la propia cámara.

En términos sencillos, basta con decir que a mayor octanaje (siempre que el automóvil así lo requiera) es mejor la combustión, lo que previene el desgaste prematuro del motor. No todos los vehículos trabajan con niveles de compresión iguales. Los autos más sofisticados, de alto desempeño y alta compresión requieren de gasolina de alto octanaje (en el caso de nuestro país, Pemex Premium); no utilizar este tipo de combustible ocasionaría cascabeleo, pérdida de potencia y daños al motor a largo plazo. En cambio, un consumidor que tiene un vehículo común y acostumbra utilizar gasolina Premium, desperdicia su dinero porque no le traerá ningún beneficio  adicional.

Pemex Premium UBA: Gasolina de bajo contenido de azufre y mayor octanaje formulada para automóviles con convertidor catalítico y motores de alta relación de compresión. 

Pemex Magna: Gasolina sin plomo formulada para automóviles con convertidor catalítico y en general, motores de combustión interna a gasolina con requerimientos, por lo menos de 87 octanos.

Así, la gasolina Pemex Magna está recomendada para casi todo tipo de automóviles con la excepción de los autos con turbocompresor, los cuales tienen una muy alta relación de compresión; mientras que la Pemex Premium es para automóviles de lujo o deportivos.

En el mundo, la relación de los automóviles que necesitan de gasolina de 87 y 92  octanos es de 90% y 10% respectivamente. Verifica en el manual de propietario y  consulta el tipo de gasolina que requiere el motor.

EDUARDO PASTRANA

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