La FIA confirma y aprueba el nuevo "halo" para 2018

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) ha confirmado a través de un comunicado de prensa que el sistema de protección “Halo” será introducido a partir de la próxima temporada en la Fórmula 1. La decisión, en pro de la seguridad, no es la que quieren todos los equipos de la categoría reina.

El Grupo de Estrategia, órgano encargado de la toma de decisiones en la Fórmula 1, que está formado por los equipos más poderosos, FIA y FOM, ha decidido en su reunión de este miércoles que el sistema de protección para los pilotos Halo será introducido a partir de 2018. Para la FIA, que puede tomar cualquier decisión en para la mejora de la seguridad y que debe ser introducida a pesar de que los equipos voten en contra, se trata de un sistema extremadamente importante para proteger a los pilotos en caso de recibir el impacto de un objeto pesado contra el casco.

La FIA ha confirmado en su comunicado que todos los equipos han estado presentes en la reunión por primera vez. Renault, Toro Rosso, Sauber y Haas, que no forman parte del Grupo de Estrategia, han asistido como observadores. En un escueto comunicado de prensa han hecho pública la decisión de introducir el Halo para 2018, aunque se rumorea que gran parte de las escuderías están en contra.

“Después de un acuerdo unánime del Grupo de Estrategia en el mes de julio de 2016 para introducir una protección adicional en el cockpit de los coches de Fórmula 1, con el apoyo de los pilotos, la FIA confirma la introducción del Halo en 2018. Con la ayuda de los equipos, se harán ciertas modificaciones en el diseño”

“Después de ser evaluados un gran número de sistemas en los últimos cinco años, queda claro que el Halo es el mejor sistema para la seguridad”, reza el comunicado de la Federación Internacional.

Así pues, queda desechada la posibilidad de que el “aeroscreen” de Red Bull o el “escudo” que probó Ferrari la semana pasada sustituyan al Halo. La FIA, desde ahora, trabajará con los equipos en una sola dirección, con el objetivo de que nada se tuerza y se introduzca sí o sí a partir de 2018.

Los monoplazas lucirán diferentes con este sistema y los pilotos tendrán que adaptarse a esta nueva protección, que no hay que olvidar, estará delante de sus ojos y, según declararon algunos de los pilotos que lo probaron, incluso llega a molestar la visibilidad. La FIA también tendrá que resolver el enigma de si presenta un problema a la hora de extraer a un piloto en caso de accidente.