Volkswood, una afición entre la madera y los VW

Angel Mejuto es carpintero desde los 18 años. Trabajaba en una fábrica de madera cuando anunció que iba a casarse y fue despedido. Su todavía novia le aconsejó que aprovechara las circunstancias y diera rienda suelta a sus dos pasiones, el tallaje de madera y los coches VW, pero unidas en una sola.

Nacía así Volkswood.

Nacido en León y afincando en Santiago de Compostela, Ángel comenzó tallando llaveros a los que daba la forma de algunos de los modelos míticos de la casa alemana, especialmente sus furgonetas.

De los llaveros pasó a las réplicas a pequeña escala de todos los modelos VW a las que se refiere como "esculturas únicas que durarán siglos". Para dar forma a sus obras de arte, Ángel utiliza madera de cerezo y castaño del Bierzo y de nogales asturianos. En ocasiones también recurre a madera de manzano y otros árboles frutales.

Como instrumental utiliza serruchos japoneses, cera pura de abeja y goma laca. De todos los modelos VW el que más le gusta es la VW T1. "Es una furgoneta que me vuelve loco porque es una obra de arte en sí misma". Cuenta que lo más difícil es hacer las llantas porque "lleva mucho tiempo". Con esta pasión por la marca es inevitable pensar que guarda en su garaje varios ejemplares. No es así. Recuerda que el primer coche que compró fue un VW Beetle con matrícula alemana por el que pagó 500.000 pesetas de las de entonces (3.000 euros).

El coche sigue vivo; "se conserva bien y lo usa mi padre", dice Ángel.

Hace 11 años, para poder dormir en la playa compró una VW Tranporter. "Han sido mis dos únicos vehículos".

El trabajo que hace Ángel es casi único el mundo. El creador de Volkswood dice que sólo hay cuatro o cinco artistas a nivel mundial que tallen coches de madera. 

Su sueño es ser artista oficial de la marca. De momento no vende sus creaciones porque le gustaría que VW le diese su opinión. El próximo paso que ya tiene proyectado es hacer de Volskwood una empresa, crear su página web y empezar a comercializar sus productos.