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La historia de George Harrison y los autos

El Beatle que amaba el automovilismo. Por: Gerardo Esquivel “Más rápido que una bala de un arma / Es más rápido que todos / Más […]
Escrito por: Redacción AutoBild

	     La historia de George Harrison y los autos

El Beatle que amaba el automovilismo.

Por: Gerardo Esquivel

Más rápido que una bala de un arma / Es más rápido que todos / Más rápido que el parpadeo de un ojo”, así va el estribillo de la canción ‘Faster’ que George Harrison compusiera sobre su amigo, el piloto Jackie Stewart.

Quizá pocos sepan que el corazón del “Beatle silenciosolatía muy fuerte por la velocidad y el rugido de los motores. De los escenarios, saltó a las pistas para hacer realidad la pasión que tenía desde niño: correr un auto de carreras.

george harrison Jackie Stewart

La historia empieza así:

Con tan solo 12 años, George Harrison acudió al debut del Gran Premio de Reino Unido el 16 de julio de 1955. Sobre el asfalto del Circuito de Aintree en Liverpool, vio cómo su compatriota Stirling Moss obtenía su primer podio al superar nada menos que al argentino Juan Manuel Fangio.

Ese niño, que se convertiría en uno de los músicos más importantes del siglo XX, comenzó a coleccionar recortes de periódicos y revistas donde aparecían sus bólidos favoritos. La beatlemanía lo alejó un tiempo de las carreras, pero lo compensaba al comprar los vehículos que tanto deseaba, por ejemplo, un Jaguar E-Type o un potente Aston Martin DB5 en 1965.

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George Harrison

Después de realizar cinco películas, 13 álbumes y vivir la separación de The Beatles, George Harrison retomó su gusto por el automovilismo para convertirse en un fan asiduo de los Grandes Premios. En 1977, tomó un descanso de la música y asistió a gran parte del calendario de la F1; aquellas visitas lo llevaron a entablar amistades entrañables con campeones del mundo como Jackie Stewart, Emerson Fittipaldi, Niki Lauda y James Hunt.

Él mismo lo cuenta en su libro I my mine (Ed.Genesis, 2017), un día Niki Lauda le dijo que después de una carrera “no hay nada mejor que llegar a casa, relajarte y escuchar buenas canciones”. Es por ello que Harrison decidió componer el tema Blow away para que “Niki, Jody, Emerson y el resto de los chicos puedan disfrutarla”.

Sin embargo, después de varios cuestionamientos sobre su retorno a la música para rendirle tributo al deporte de sus pasiones, decidió componer ‘Faster’, canción que tomó como base el nombre de la biografía de Jackie Stewart. En ella se escucha el rugido de los motores del Gran Premio de Reino Unido de 1978 y en el video aparece George tocando la guitarra en una limusina manejada por Stewart.

George Harrison

Su romance con la F1 alcanzó la cumbre en 1979 durante el memorial del piloto Gunnar Nilson. El Donington Park fue el testigo de su hazaña: finalmente se atavió de guantes y casco para tomar el volante del Lotus 18 que antes pilotó Stirling Moss, sí, el mismo que el niño Georgie vio en 1955 y por el cual se enamoró del automovilismo. A pesar de la lluvia y de sus nervios, decidió correr. Mientras se familiarizaba con el coche, se trompeó un par de veces, pero para él fue una gran experiencia: “en cuanto bajó la bandera, eran las 500 millas de Indianápolis, al menos desde donde yo estaba sentado”.

Durante el Gran Premio de Australia de 1986 mencionó que para él, las carreras son igual de ruidosas que el rock and roll y que los pilotos son como los músicos: “viven el momento y no les importa todo lo demás, solo quieren divertirse”. Aunque en el 2000, durante el Gran Premio de Montreal, afirmó que le gustaban porque “es una gran telenovela y me gusta ver cómo se desenvuelven las telenovelas”.

Su gran amigo Jackie Stewart comentó en el documental Living in the Material World (Scorsese, 2011) que cuando conduces hasta el límite del auto y de ti mismo, “las sensaciones son tan fuertes que tienes una explosión sensorial”, y por eso él considera que eso fue lo que George vio en las carreras: otra forma de alcanzar la espiritualidad. Muy posiblemente lo logró. 

 

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