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Prueba: Infiniti QX50 2019

Escrito por: Anaid Magnani (@_aniima)

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Texto: Ernesto Roy

Ya sea por convertirse en el primer modelo de producción con un motor de compresión variable o por el avance frente a la generación pasada, la Infiniti QX50 sorprende.

La curiosidad que se vivía en el grupo de periodistas que viajamos a Los Ángeles, California, era innegable. Primero, porque la QX50 está fabricada en nuestro país, en el complejo COMPAS que comparte la marca de lujo de Nissan con Mercedes-Benz; y después, porque esta SUV es el primer modelo de producción en la historia (ya sé, suena grande) en montar un motor de compresión variable. Proyectos con este tipo de variaciones al de combustión interna han existido varios. El más reciente, probablemente sea el de SAAB en el año 2000, aunque nunca trascendió más allá de conceptual. Así, la novedad viene de la promesa de encontrar el desempeño de un V6 con el consumo de un cuatro cilindros y eso habría que comprobarlo.

A Primera Vista

Lo primero que notamos es el re-estilo bajo los nuevos preceptos de diseño Powerful Elegance, que se notan en una parrilla más prominente, faros LED que en cierta forma remiten al Q60 en cuanto a composición y apariencia, rasgos que juegan como volúmenes, tal como pudimos notar en el cofre —que sobrepasa la línea de los paneles laterales para hacer una clase de “ceja”—.

Además, queda en evidencia que el estampado de los paneles de carrocería requirió de un trabajo de ensamble muy preciso. ¿Por qué? Porque la silueta es más musculosa y para lograr esta imagen se necesitaron nervaduras y cambios de volumen de una manera muy arriesgada, como se puede observar claramente en la superficie de las puertas traseras.

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Es natural que en cuestiones de apariencia cada uno pueda tener un punto de vista diferente, pero lo que es innegable es que tanto afuera como adentro de la QX50 se nota un avance. En el caso del habitáculo todo comienza en los materiales. Si bien cambiarán de acuerdo a las configuraciones de cada versión, el valor común es encontrar pieles suaves, una clase de gamuza bautizada como Ultrasuede, muy delicada al tacto, y aplicaciones que simulan madera tanto en apariencia como en textura.

Por otro lado, resulta casi natural encontrar un sinnúmero de pantallas con diferentes funciones. Desde el clúster digital donde se pueden observar datos de viaje, precisiones de funcionamiento del motor VC-Turbo y detalles de navegación, hasta las dos pantallas consecutivas en el panel central.

En el uso nos pareció que requiere un tiempo (con el vehículo detenido) para entender la interacción entre ambas centralitas. La facilidad de uso de esta plataforma podría mejorar, así también la resolución de la superior, como pudimos notar al momento de activar la cámara de reversa.

La pieza clave

Considerando que más adelante tendremos la prueba a fondo donde podremos ahondar en precisiones de equipamiento y funcionamiento a diario, pasemos a la parte más importante de esta QX50: el tren motor.

Lo primero que encontramos es que la única transmisión disponible es la CVT de casa, que recibe mejoras, como su funcionamiento by wire que permite ahorrar espacio y ofrecer más lugar de carga en panel central. Por otro lado, se mejoró su comportamiento. Se percibe más rápida y despierta a lo que le exigimos mediante el acelerador. No termina por ser mi predilecta, pero sin duda alguna le hace justicia al VC-Turbo.

Y ya que estamos con el cuatro cilindros, el dos litros turbocargado tiene la capacidad de variar los valores de compresión de 8:1 a 14:1 mediante una manivela colocada en la parte baja, bautizada como Harmonic Drive, que varía el recorrido de los pistones.

Cuenta con inyección directa y también multipunto que van aplicando de acuerdo a la exigencia. A veces ciclo Otto, a veces Atkinson o Miller (dependiendo del tiempo en que se le califique), lo cierto es que para dejar en claro el funcionamiento de este motor tendrás más adelante un artículo técnico para esclarecer todas las precisiones necesarias. Lo que es fundamental es que ofrece 268 caballos de fuerza y 280 lb-pie de par motor. La tracción es frontal y en Estados Unidos se ofrecerá con una integral de manera opcional.

El comportamiento en carretera es enérgico; de hecho, la primera ocasión en que pisamos el acelerador sí nos llevamos una sorpresa, los rebases e incorporaciones se llevan a cabo de manera presta. Tal vez no compita contra las versiones deportivas de algunos alemanes del segmento, pero justo en este rango de potencia podemos hablar de un motor que cumple con creces nuestras expectativas. En términos de consumo, registramos 15.7 km/l considerando que hubo momentos en los que circulamos de manera más demandante, y tramos en ciudad y carretera con tráfico.

En el panorama general, podemos hablar de un progreso considerable por parte de la QX50 y la propuesta de lujo de Infiniti. Solo me quedó una pregunta que el tiempo podrá responder; con la electrificación inminente de la marca (y prácticamente de la industria) en el mediano plazo… ¿será el VC-Turbo el último gran avance del motor de combustión interna?

Opinión:

Sí, hay algunos pequeños detalles que pueden mejorar para redondear aún más la oferta de QX50; sin embargo, por temas de planteamiento mecánico, diseño, equipamiento y materiales, creo que puede ser una gran sorpresa en términos de ventas. Es un producto que fácilmente podemos presumir que se hace en nuestro país.

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