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Test Drive: Ducati Scrambler 1100

Escrito por: Redación AutoBild

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Por fin hemos podido probar esta moto italiana que mantiene la imagen de la Scrambler 800, pero con un motor más grande con refrigeración mixta aire/aceite, para que ya no se quejen los hípsters de que les da calor en el semáforo. Con este tercer modelo, la gama Scrambler crece no solo en número, sino también en tamaño, lista para satisfacer al más exigente.

Básicamente Ducati ha querido que su Scrambler 1100 llamase la atención de aquellos a los que la 800 les parece una moto demasiado pequeña, porque efectivamente, la primera Scrambler destaca por unas dimensiones tamaño XS. La Scrambler 1100 en cambio juega en otra liga con una propuesta más de moto grande.

Existen tres versiones disponibles: Scrambler 1100, Scrambler 1100 Special y Scrambler 1100 Sport. Esta oferta de la 1100 puede incluir detalles diversos entre rines de radios, escapes con colectores cromados, color Custom Grey, manillar más bajo, asiento acabado en color marrón y basculante rematado en aluminio cepillado. Al momento de manejar se siente bastante bien. Escuché comentarios de que algunas personas la ven como una moto pequeña y que se puede mover bastante bien estando detenida. Siempre estaremos de manera cómoda y erguida gracias a la altura del manubrio y al asiento bajo.

Arrancamos y en seguida se nota la primera gran diferencia con su versión 800, el sonido es mucho más intenso y ronco gracias a su motor bicilíndrico de 1,079 centímetros cúbicos, el cual ya es un viejo conocido, que nos da una potencia de 86 HP y un par motor de 88 Nm. Se maneja suave y agresiva por momentos, nos recuerda a la Monster y mucho, al atorarnos un par de veces en el tráfico recordamos con cariño a su versión con motor 800, la cual sorteaba mejor el tráfico.

Complementando a esta gran motocicleta, el equipo de frenos Brembo es una de los grandes puntos a favor de la Scrambler 1100, aquí dejamos de pensar en la Scrambler 800 para entregarnos por completo a la conducción de la 1100, la cual cambia drásticamente en carrera y menciono que los frenos son una maravilla.

El cuadro de mandos tiene mucha tecnología, aunque trata de pasar inadvertida por su imagen retro; es completamente digital, dividido en dos pantallas diferentes. Por un lado, tenemos la principal para el tacómetro, nivel de combustible, parciales, reloj e información de la electrónica; y en segundo lugar una pantalla para la velocidad y la marcha en turno, se pueden tener tres modos de conducción, pero resalta que en conjunto se beneficia de lo mejor en asistencias a la conducción, pero que pasa bastante desapercibido. Lo más palpable son los modos Active, Journey y City, con los dos primeros ofreciendo los 86 CV del motor, pero de forma más dócil en el segundo y un City con la potencia cercana a los 75 CV, los modos de conducción regulan la intervención del control de tracción, y resalto que no así del ABS que en esta ocasión no es regulable ni desconectable, pero que no llega a ser para nada intrusivo haciendo uso de una conducción deportiva, solo nos quedó la duda de cómo se maneja en terracería sin quitar el ABS.

Saludos y no olviden que la seguridad es primero.

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