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Florence Lawrence, la inventora de la luz direccional

Tres mujeres que se convirtieron en leyendas del automovilismo

Escrito por: Redación AutoBild

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Por Tania Hdez. Palomares

No son pocas las creaciones que han cambiado la historia de la humanidad, pero hay algunas que definitivamente siguen construyendo el mañana de nuestra vida. Uno de ellos es el automóvil.

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Hemos pasado por diferentes tipos de materiales, diseños y formas de equipamiento, pero la creación del motor que movería a la máquina, seguirá siendo uno de los momentos clave para industria automotriz.

Una mujer condujo por primera vez

Si bien fue Karl Benz quien comenzó a crear los prototipos del motor en un vehículo de tres ruedas, su esposa Bertha Benz decidió tomar un salto arriesgado y probarlo en un recorrido de larga distancia que hasta entonces no se había llevado acabo. Tomó a sus hijos de 14 y 15 años y dejó una nota para su marido: “Iremos a visitar a la abuela”.

Retrato de Bertha Benz

Foto: Daimler AG

La patente de los Benz, el vehículo a tres ruedas, se llamó Benz Patent Motorwagen, y por primera vez haría un recorrido importante el 5 de agosto de 1988 (algunas fuentes señalan que fueron los primeros días del mes, sin decir cuál), cuando la alemana y sus hijos y se dirigieron hacia Pforzheim.

Aquella faena desde Mannheim hasta la casa de su madre resultó en aproximadamente 104 kilómetros de camino que sortearon de manera empírica, debido a que no sabían llegar por medio de ese transporte, haciendo paradas en los pueblos de paso. El agua y la gasolina la conseguían en farmacias, porque recordemos que lo que conocemos como gasolineras eran impensables.

Escena "Bertha Benz: El viaje que cambió todo"

Escena “Bertha Benz: El viaje que cambió todo”

Aquel camino tomaría suma importancia, y en Alemania lleva el nombre de Bertha Benz Memorial Route, inaugurada en 2008, y que precisamente va de Mannheim a Pforzheim, una ruta turística que abarca también otras zonas memoriales de la industria alemana.

Ese primer viaje largo con el Benz Patent Motorwagen fue una campaña importantísima para la familia Benz, quienes comenzaron a comercializaron y a ser identificados como parte de la industria automotriz naciente, y al día de hoy, representan una de las firmas y constructoras más importantes en el negocio.

Belleza que sumó a la industria

 

Están ahí y no las usamos, están ahí y parece que sí las utilizamos van a cobrarnos… Las luces intermitentes son una función de los autos tan básicas como olvidadas. Su importancia en fundamental y sí, fueron creadas por una mujer.

Florence Lawrence, la inventora de la luz direccional

Foto: historicvehicle.org

La canadiense Florence Lawrence vivió en Nueva York desde pequeña, y fue una de las actrices de cine mudo más reconocidas de principios del siglo XX. Si bien su carrera artística sufrió de altibajos, de malos pagos por parte de la industria y de las secuelas físicas y psicológicas de un incendio que tuvo lugar mientras trabajaba, no se dio por vencida tan pronto.

Charles Byrne, su segundo esposo desde 1921, marcaría de forma distinta su destino. Él era un vendedor de autos, y Florence, con su fortuna, se dedicó a coleccionar autos de la época. Ella, sin pensarlo demasiado, creó unas “herramientas” para que otros conductores supieran si iba a girar a un lado o a otro, y cuándo iba a detenerse: una suerte de palo que salía de los costados marcaba derecha o izquierda según la dirección a la que se dirigía, y un cartel de “Stop” surgía en la parte trasera del auto cuando pisaba el freno. Sin embargo, no patentó su invento y las fábricas automotrices (Buick fue la primera) lo usaron y aplicaron a los diseños sin mayor crédito para ella.

Una lucha que se ganó el respeto

Denise McCluggage es un ícono entre hombres y mujeres por igual, ya que marcó una era no sólo en el automovilismo, también en el periodismo deportivo y en general.

Denise-McCluggage, también como reportera

Foto: Autoweek.com

La también autora de diversos libros y fotógrafa nació en 1927 en Kansas, pero fue en San Francisco a inicios de los 50 donde encontró el auge de su carrera y sus nuevas búsquedas.

Comprar su primer auto deportivo, un MG TC Midget, la llevo a comenzar a competir en pequeños clubes y sus eventos.

Para 1954 su camino la llevó a la Gran Manzana, para trabajar como periodista deportiva en el New York Herald Tribune, y su MC sería remplazado por un Jaguar XK140, y así su competición de forma profesional nació, con su casco blanco de puntos rosas.

Denise-McCluggage y su característico casco

Foto: Autoweek.com

Es una época en la que las mujeres estaban limitadas, y los grandes movimientos feministas aún estaban por llegar, Denise se ganó el respeto y admiración de los hombres que estaban en la industria y los medios que se encargaban de cubrir sus múltiples eventos.

Diversificó su presencia: podría estar detrás del volante (como lo hizo hasta su muerte a los 88 años), como detrás de la máquina de escribir para publicar sus columnas o libros.

Cada día vemos a más mujeres sumergidas en las redacciones, los diseños, construcciones o altos mandos de la industria automotriz, un lugar bien ganado, apoyado por éstas y tantas otras valientes y amantes de la velocidad.

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