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Motos

Test Drive: Aprilia Shiver 900

A bordo de de la Aprilia Shiver 900. Es más que una moto para divertirse, también es una buena opción para moverse en el día a día.
Escrito por: Redacción AutoBild
Test Drive: Aprilia Shiver 900

Toda esta aventura inicio cuando pidieron la moto para una sesión con Playboy, allí comenzó mi paso por esta máquina que me dejó asombrado de lo bien que se conduce y la estampa que tiene cuando la admiras mientras está estacionada.

Casi todos mis recorridos los hice en la ciudad y creo que me podría quedar con ella, es cierto que es pesada, y es alta, aunque para mí eso no es problema, yo mido 1.80, pero con todo y eso sí sientes la pesadez de su estructura, aunque creo que para la ciudad es una gran opción, aunque debo confesar que el radio de giro era corto y eso complica mucho la maniobras cuando circulas entre carriles. Destaco la comodidad del asiento y eso se puede trasladar a viajes en carretera.

Podría ser un pecado

Tener una moto con estas características y no llevarla por lo menos a Cuernavaca, sería un suicidio, y bueno lo hice, me agradó el comportamiento, es rápida, aunque dura de suspensión, pero eso también es funcional para cuando conduces a velocidades altas, la moto te otorga seguridad y ganas de seguir acelerando y bueno, si llueve, esta Aprilia está equipada con elementos de seguridad como: ESP, Control de tracción, ABS, modo de lluvia normal y de pista, los primeros siempre están activos y los modos de lluvia tú puedes elegirlos y justo ahora que estamos en época de lluvia es de mucha ayuda, para no tener ni un percance. Entre más pasan los kilómetros me siento más adaptado a ella y eso se convierte en seguridad, y da pie a que pueda seguirla conduciendo y que me demuestre de lo que es capaz. Pero también está la opción de que venga un acompañante y eso no merma su desempeño. Quien se atrevió a subirse conmigo, no es muy dada a moverse en este tipo de transporte, es más conservadora y prefiere el auto… después de algunos días logré convencerla de dar una vuelta y lo disfrutó, después fuimos a Tres Marías y se sentía cómoda con su casco y equipo especial para rodar. Una prueba de manejo emocional y que me dejó muy contento.

 

 

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