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Prueba: Seat Ateca FR

Escrito por: Raul Ferra

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Muchos esperábamos esta nueva entrega de Ateca. Que viniera con un motor un poco más potente era una posibilidad.

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Pues no hay plazo que no se cumpla y llegó el momento de conocer una versión más de Ateca, la primera SUV que la firma española presentó hace un año. Y bueno, muchos se preguntaban qué tal le iría a este vehículo. La respuesta es ¡muy bien! De hecho, a finales del 2017 SEAT México tuvo un problema de escasez del producto y eso fue una buena señal.

Ahora bien, ¿qué es lo que tiene de nuevo este SUV? Básicamente los distintivos FR y diversos detalles en la carrocería, además de una mejora sustancial en los interiores. También destaca la integración de la cámara de reversa, paletas de cambios por detrás del volante y techo panorámico. Los grupos de luces son Full LED, al interior sobresale la pantalla de ocho pulgadas que, por cierto, se está volviendo una constante. El cargador es por inducción y tiene llave de presencia. Este nivel de equipamiento sí me gusta.

En cuanto al diseño, en realidad no cambia del todo, salvo algunos detalles como el logo FR en la parrilla de color negro brillante. La fascia tiene un diseño exclusivo para esta versión. El distintivo lo colocaron por encima de la defensa y pusieron un spoiler que le da un carácter deportivo, además de contar con nuevos rines de 18 pulgadas.

Mecánicamente no tuvo cambios, mantiene el motor 1.4 L que desarrolla 150 caballos de poder, un torque de 148 lb- pie que es capaz de acelera de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos; lo acopla a una transmisión DSG de siete velocida- des. No dudo de lo que Ateca es capaz de hacer. Esta configuración del motor es una de las favoritas, y ha ayudado a grupo VAG a cumplir con su promesa de hacer mecánica eficiente y baja en emisiones. Desde la primera vez que llegó este SUV a México la gente mostró un interés claro de ser dueños de un auto como este, que te proporciona emotividad por el diseño tanto exterior como interior, un gran equipamiento, pero sobre todo una gran experiencia en el manejo. Sin importar dónde te encuentres, Ateca tiene una calidad de marcha que pocos podrían presumir. Al interior de la cabina hay una buena distribución de los espacios, prácticamente todo lo tienes a la mano.

La conducción en carretera es de un gran confort y seguridad al momento de librar cualquier tipo de camino, sin importar que sea sinuoso. La suspensión trabaja de gran forma, comunica muy bien las ruedas con el volante; adicional a esto también puedes disfrutar de una gran insonorización en la cabina y esto se agradece mucho, y más cuando vas con varios ocupantes, pero también aísla el ruido que proviene del exterior. Y esto último lo compruebas cuando estás detenido en el tránsito de la ciudad.

Para finalizar: mucho se ha dicho acerca de esta decisión que SEAT tomó cuando trajo esta variante, pero seamos sinceros, cuántos hubieran pagado por tener un motor distinto. El costo se hubiera elevado, si para muchos el precio ya es elevado con los detalles que trae de FR.

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Opinión:

Es una realidad que desde que lanzaron Ateca al mercado mundial fue un éxito, y mucho se debió al gran trabajo en el diseño. Sobre la mecánica sabíamos que iba a ser buena por todo el respaldo que tiene del grupo VAG. Aunque sí me quedo pensando en ¿podría haber sido un éxito un motor más emocionante?

 

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