PUBLICIDAD

Prueba: Toyota Prius C

Escrito por: Anaid Magnani (@_aniima)

PUBLICIDAD

Comparte la nota:

Texto: Ernesto Roy

En el universo de Tolkien, los hobbits son una raza pequeña con gran espíritu. Viven en comunidad con la naturaleza y se preocupan por el entorno. El Prius C es justo eso.

Que la premisa de los autos híbridos, y sobre todo del Prius, sean prácticamente de dominio público, no quita sorpresa a la integración de una nueva variante de carrocería en el híbrido de Toyota, siempre bajo el mismo precepto de eficiencia máxima por un precio medianamente accesible.

Unos días de manejo fueron suficientes para que mi mente asociara el principio fundamental del Prius con una de mis lecturas favoritas: El señor de los anillos. Y sí, tal vez sea una simple idea, pero el papel de esta variante “C” va más allá de ser el auto híbrido más accesible en nuestro país. Es ese producto que suma al contrapeso frente a los grandes bloques y cilindradas. Porque no puedo negar que aquellos son divertidos, pero no nos lo parecerá tanto una vez que el cambio climático nos pegue en serio.

Si se le ve en el exterior, es innegable que el Prius C es un hatchback que en temas de diseño no es tan aventurado como su hermano el sedán.

Tal vez los faros nos recuerden ligeramente al Fiesta de Ford, pero no es que el híbrido deje del lado un carácter un tanto juguetón. No es un auto “gris”, por así decirlo.

El tema del espacio interior es obligatorio y sí, en las plazas delanteras se tiene el suficiente, aunque se agradecerían uno que otro espacio de carga adicional, pues al final es un urbano pensado para uso diario.

En tema de acabados y materiales, encontramos plásticos dominantemente duros al tacto en la mayoría de superficies. No es que se penalice en calidad, en realidad se le percibe sólido en armado y bien logrado en general.

Uno de los grandes temas tiene que ver con el equipamiento. Si bien se hace evidente la falta de una plataforma de infotenimiento un poco más moderna, o al menos la capacidad de contar con Android Auto o Apple Car Play, la realidad es que tampoco es que se les extrañe. Se dejaron de lado los “rines y quemacocos” y se dio mucho peso a a seguridad. El Prius C es un pequeñín con siete bolsas de aire, ABS, ESP, TC, asistente de arranque en pendiente y testigo de presión de neumáticos.

PUBLICIDAD

El objetivo

El tren motor consiste en un bloque de gasolina de 1.5 litros, más uno eléctrico de 520 V, los cuales ofrecen una potencia total de 99 HP y, así como se lee ligeramente bajo, se siente a momentos. Si somos enteramente justos, es más que suficiente para andar en ciudad. Circular consistentemente puede ser aprovechado mediante la posición B en la palanca para cargar lo más posible y aprovechar el modo EV en el que se puede recorrer una milla (1.6 km) de manera eléctrica.

Si se activa el modo ECO y se trata de ser lo más suave con el acelerador, puede resultar en una mentalidad que te pone a trabajar en ser más eficiente. Y puedes serlo, tanto como unos 26 km/l que conseguimos en nuestro mejor trayecto… ¡en ciudad! Si consideramos las variables de tránsito y clima, además de las distancias de trayecto, podríamos estar hablando de una media de 20 km/l en ambientes urbanos.

El balance de la propuesta en el Prius C es adecuado para su precio, y la ventaja que supone su costo de operación. Antes de manejarlo tenía mis dudas, pero ahora puedo decir que es una de las sorpresas más agradables que me he llevado en un buen rato.

Opinión:

Después de convivir por varios días con el Prius C, me quedo convencido que la propuesta detrás del híbrido se cumple cabalmente. Habrá que hacer un poco de matemáticas para materializar sus ventajas. Los costos de operación son menores gracias a sus cifras de consumo.

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD