PUBLICIDAD

Prueba: Volkswagen Amarok 2018

Escrito por: Ernesto Roy Ocotla (@roybild)

PUBLICIDAD

Comparte la nota:

Porque hay algunos productos que significan más que su propósito original, como la VW Amarok V6.

Y no digo esto porque la variante de seis cilindros se aleje de ese enfoque laborioso que le da vida a esta pickup, sino porque con esta unidad tope de gama la intención es dar un valor agregado a otro segmento, un tanto más costosos, como podrían ser algunas variantes de Ford Lobo o Chevrolet Cheyenne.

    

Pero al analizar la unidad de prueba que encuentras fotografiada es fácil deducir que VW regeneró la propuesta de Amarok, al menos en esta versión tope, dotándola de mayor equipamiento y amenidades… Si se le compara con la versión cuatro cilindros (hay que recordar que para este producto todos los planteamientos mecánicos toman como base el motor a diésel), vemos que en cuestiones de estética la ganancia viene con los rines de mayor tamaño y propuesta de diseño; luces LED para la iluminación, estribos cromados y, sobre todo, una mayor cantidad de equipamiento dentro del habitáculo.

En cuanto a materiales, vemos que el grado de aplicaciones es superior en cuanto a superficies. Sí, encontramos algunas aplicaciones duras al tacto, pero en lo general vemos materiales mullidos y de calidad competente. No sorprenda ver una pantalla táctil con funciones de conectividad en el panel central, mientras que el clúster cuenta con su propia centralita de información donde vemos los consumos y datos de viaje.

PUBLICIDAD

Si buscamos ubicar a más de cuatro, sin problema lo podemos hacer gracias a la longitud total de casi cinco metros y medio que aseguran suficiente espacio para un habitáculo generoso en este apartado.

 

Prueba a bordo del nuevo Volkswagen Jetta 2019

La parte que más suma tiene que ver con el planteamiento mecánico. Motor TDI de seis cilindros y 3.0 litros de desplazamiento, potencia de 224 HP y, más importante aún, torque de 369 lb-pie. Si bien este bloque era conocido por nosotros, al igual que el acoplamiento a la transmisión automática de ocho velocidades, hay que considerar que la fuerza se entrega a las cuatro ruedas mediante el sistema 4Motion de tracción integral permanente y eso permite explorar caminos fuera de ruta. El programa todoterreno con control de descenso en pendiente, la posibilidad de bloquear electrónicamente el diferencial trasero y los ángulos de ataque y salida —28° y 23.6° respectivamente— aseguran capacidades 4×4 para divertirnos con ganas.

El gran tema con Amarok tiene que ver con el precio de esta versión, pues la apuesta luce un tanto arriesgada. Si se analiza que frente a competidores la diferencia de precios es bastante considerable en un rango de 300 mil pesos podríamos acceder a opciones de mayor dimensión y capacidades.

Opinión: 

Que si la Amarok es capaz? Sí, lo es. Además, agregaría que el diseño me gusta mucho porque transmite fuerza y, aunque no lo parezca, llama mucho la atención en la calle. El tema es que por $825,000 estaríamos accediendo a una pickup grande de la talla de Ford Lobo o Chevrolet Cheyenne. El sobreprecio frente a sus competidores directos es bastante considerable y eso me hace dudar sobre su atractivo comercial.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD