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Pruebas de manejo Volkswagen Virtus 2020: prueba de manejo (+Galería)
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Pruebas de manejo

Volkswagen Virtus 2020: prueba de manejo (+Galería)

Apenas unas horas después de su develación, el Volkswagen Virtus nos llegó a la redacción para realizar la prueba de manejo correspondiente. Se trata de […]
Volkswagen Virtus 2020: prueba de manejo (+Galería)

Apenas unas horas después de su develación, el Volkswagen Virtus nos llegó a la redacción para realizar la prueba de manejo correspondiente. Se trata de un sedán subcompacto fabricado en Brasil que llega a posicionarse entre Vento y Jetta y en el cual se materializan importantes aspiraciones comerciales de la marca alemana, tanto por el segmento al que ataca como por la reñida competencia a la que enfrenta.

Montado sobre la plataforma MQB A0, el Virtus podría interpretarse como la variante sedán del Polo que actualmente se vende en Europa, aunque con un enfoque más específico para los mercados emergentes, como el nuestro. O incluso como una generación más actual del Vento que recibimos de India, lo que podría ser más atinado.

VW Virtus detalle calavera trasera

La competencia directa del Virtus se compone por el Mazda 2, KIA Rio Sedán, Hyundai Accent, Honda City, Chevrolet Cavalier o incluso el Nissan Versa, que esta a punto de cambiar de generación. Estamos hablando de uno de los segmentos de mayor venta en nuestro país.

Diseño

Alejado del Vento que es todo raciocinio, el Virtus ofrece mayor propuesta estética. Eso se vuelve evidente desde el momento mismo que se posan nuestros ojos en la parte delantera. El punto de mayor diferenciación. La parte trasera es una versión compactada del Jetta, lo que puede beneficiarlo para bien en cuanto a percepción. Se antojaba un poquito más de personalidad, aunque es entendible sobre todo por el segmento en el que participa.

Al acceder al habitáculo encontramos una ejecución con una calidad competitiva en cuanto a ensamble y también materiales que, aunque de calidad, no terminan por llegar a la diferenciación de un Mazda 2, por ejemplo. Encontramos plásticos duros en prácticamente todo el habitáculo.

VW Virtus interior general

Adentro, lo principal es la practicidad. Encontramos espacios de carga de muy buen tamaño en los paneles de las puertas y en el panel central, enfrente de la palanca de velocidades. Su contraparte está en los discretos espacios para guardar botellas entre los ocupantes delanteros, que difícilmente albergarán este tipo de contenedores, por ser muy pequeños. Caben mejor las llaves, monedas o controles inalámbricos de hogar.

La clave: mucho espacio

Es relativamente fácil notar en esta prueba de manejo, que el Volkswagen Virtus tiene como mayor enfoque la practicidad y el equilibrio general. Para tornarse evidente sólo hace falta acceder a la banca trasera que ofrece un muy buen espacio para ocupantes. Amplio para piernas y cabeza, incluso para personas altas.

VW Virtus asientos traseros

Otro tema que debe, si o si mencionarse, es el de la cajuela. Ofrece 521 litros de capacidad y esto la hace la más amplia del segmento e incluso llegando a competir frente a sedanes de segmentos superiores. La del Jetta, por ejemplo, es 11 lts más estrecha en capacidad.

Equipamiento y seguridad

Hablando de lo que trae y no el VW Virtus, podemos ubicarlo como un buen punto medio para lo que observamos en el segmento. En el tema de seguridad, nos encontramos para las dos versiones que se comercializan, una configuración con 4 bolsas de aire, frenos ABS y ESP de serie. Esto queda un poco corto contra otras ofertas que cuentan con 6 bolsas de aire, por ejemplo el Mazda 2 o el KIA Rio Sedán, aunque sin duda es mejor que las 2 que encontramos en Vento.

VW Virtus detalle pantalla central

Por otro lado, se ofrece una pantalla táctil de 6.5 pulgadas que luce al día con lo que ofrece hoy en día la marca alemana. Encontramos conectividad con Android Auto y Apple Car Play y también un sistema de infotenimiento en una pantalla monocromática ubicada en el cluster. Se puede acceder a todos los detalles relevantes de viaje a la altura de la vista.

Otro punto que puede resultar relevante es que se monta un pequeño atril para celular inteligente en el panel sobre la pantalla, lo que puede ayudar cuando se utiliza mucho la navegación. En caso de no quererlo, y preferir la proyección sobre la pantalla, también se puede prescindir de este punto, donde además encontramos un puerto USB adicional al del centro de infotenimiento.

Prueba de manejo en ciudad

Mecánicamente, encontramos un elemento conocido. Se trata del motor 1.6 litros aspirado, que en este caso desarrolla 110 caballos de fuerza y 114 lb-pie de torque. La transmisión para el caso de la versión que me tocó evaluar es la Tiptronic de seis marchas.

VW Virtus Motor 1.6 mpi

Aún cuando la cilindrada es la que podemos considerar estándar dentro del segmento, el motor del Virtus puede llegar a parecer un poco justo a momentos. No hay que sacar esto de proporción. En el uso diario es un componente que cumple en cuanto a consumos y dinámica de manejo en ciudad, aunque en situaciones de rebases, incorporaciones o en el caso de encontrarnos con pendientes continuas, es cuando se apreciaría un poco más de músculo.

La transmisión automática hace una labor consistente y ofrece un trabajo bastante acorde a lo que nos tiene acostumbrados la marca. Se nota que el ajuste tiende a priorizar el consumo, que en un día bueno con poco tránsito puede llegar hasta los 13 km/l en ciudad con una media de entre 8 y 10 km/l, por sobre una dinámica sobresaliente.

VW Virtus Cluster y volante

Pero lo que si resulta sobresaliente es la calidad de marcha y el ajuste de suspensión. Fue sorpresivo que por más que me imaginaba encontrar algo muy cercano al manejo del Vento, en realidad marca una distancia contra este. Se trata de una suspensión que filtra correctamente imperfecciones en caminos maltratados y tampoco resulta blandengue cuando el manejo es más ágil. La dirección ayuda con un tacto que aunque suave, ideal para ciudad, resulta rápido en reacciones y esto se agradece en el día a día.

Conclusiones

VW Virtus estática frontal

La prueba de manejo con el Volkswagen Virtus deja en evidencia que se trata una de las apuestas más fuertes para nuestro mercado. Se trata de un sedán subcompacto de manufactura brasileña que resulta competitivo en el plano general y aún cuando habrá ciertos aspectos en los que los competidores pudieran superarlo, la etiqueta por debajo de los 300,000 pesos ayuda a que el balance sea bueno.

A resaltar la calidad de marcha mucho más madura que el Vento y también el gran espacio que ofrece tanto en banca trasera como en la cajuela. Tal vez el tema de motorización quede un tanto justo y el equipamiento cumpla sin llegar a ser extraordinario, pero sin duda, el Virtus se perfila como una de las opciones fuertes del segmento.

 

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