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Revisar los frenos de tu auto: es más fácil de lo que piensas
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Revisar los frenos de tu auto: es más fácil de lo que piensas

Cómo revisar los frenos. Los frenos juegan un papel fundamental en la seguridad de nuestro coche y por ello, su mantenimiento tiene que ser muy cuidadoso.
Escrito por: Redacción AutoBild

	     Revisar los frenos de tu auto: es más fácil de lo que piensas

Cómo revisar los frenos. Los frenos juegan un papel fundamental en la seguridad de nuestro coche y por ello, su mantenimiento tiene que ser algo más cuidadoso que el que aplicamos otros elementos.

Al tratarse de piezas de desgaste, sus componentes van perdiendo su forma y propiedades con el paso del tiempo y del uso.

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Las marcas y los fabricantes nos recomiendan que comprobemos su estado un par de veces al año si usamos nuestro vehículo de forma habitual.

Este deterioro dependerá de cómo y dónde conducimos; por ejemplo, si nos movemos mucho por la ciudad, los frenos se desgastarán antes que si sólo usamos el coche para circular por autovías y autopistas. Sea como sea, así tienes que revisar los frenos.

Cómo saber que tienes que revisar los frenos del coche

Por último te dejamos algunos consejos para que sepas cuándo ha llegado el momento de revisar los frenos de tu coche y si es necesario, cambiar algunas de sus piezas.

Escucha a tus frenos: si al frenar escuchas un ruido parecido al de un metal rascando las ruedas, tus frenos te están avisando de que necesitan una revisión.

Observa las ruedas de tu coche: el polvo que se genera al frenar es un síntoma normal, pero a medida que las pastillas se desgastan esa cantidad de polvo que hay en las ruedas disminuye. Por lo tanto, si ves que tus neumáticos están más limpios de lo normal, echa un vistazo a los frenos.

El pedal del freno y el volante: si algunos de los dos (o los vibran) puede deberse a que las pastillas de freno estén desgastadas.

La importancia de revisar los frenos

Un pedal de freno esponjoso: si el pedal de freno está más suave o esponjoso de lo normal, nos está indicando que el estado de los frenos no es el más adecuado. Es algo que sucede de forma progresiva así que presta especial atención.

Revisar las pastillas de freno

Las pastillas de freno se deterioran más rápido que los discos y hay que cambiarlas con más frecuencia; lo normal es que la vida útil de un juego de pastillas dure la mitad que lo discos. Debemos ser precavidos respecto a su estado ya que al disminuir la fricción sobre el disco, aumentará la distancia de frenado de nuestro coche.

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Para revisar las pastillas de freno tendremos que quitar las ruedas del vehículo y fijarnos en su grosor. Las marcas y los fabricantes recomiendan cambiarlas cuando les quede menos de un 30%, pero ¿cómo traducimos esto a nuestro sistema métrico decimal? Si la parte delantera de la pastilla es inferior a tres milímetros y la posterior está por debajo de los 2 milímetros, tendrás que reemplazarlas por unas nuevas.

Revisar los discos de freno

Los discos es otra de las partes de los frenos del coche que más desgaste sufren. Si no cuentas con la ayuda del testigo luminoso que te indica cuándo debes revisarlo, puedes echarles un vistazo tú mismo. Además si al frenar escuchas un chirrido o compruebas que la distancia de frenado es mayor, puede que los discos no estén en su mejor estado.

A la hora de revisar los freno nos tenemos que fijar en varias cosas:

Color: si la superficie de la superficie del disco cambia, quiere decir que hay una transformación en la estructura del material, es decir, se ha cristalizado

Grietas: si observamos un surco generado en el borde exterior y grietas en la superficie de fricción, se está produciendo un desgaste excesivo.

Rayadas: están causadas por un desgaste excesivo de la pastilla o por la presencia de cuerpos extraños entre la pastilla y el disco.

Óxido: normalmente aparece cuando el coche lleva parado mucho tiempo.

A estas comprobaciones tenemos que añadir una última: el grosor del disco de freno. Igual que sucede con las pastillas, no es algo que se pueda examinar a simple vista así que tendremos que quitar las ruedas.

Lo normal es que la medida mínima del disco esté indicada en el propio disco; con esta cifra, sólo nos quedará comprobar que no está por debajo del 10% del grosor original.

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