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Prueba: Hyundai Ioniq

Escrito por: Redación AutoBild

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Lo que hemos visto es una firme intención de la marca coreana en traer más productos a nuestro país. Casi al tiempo que nos llega el Ioniq, se da a conocer la disponibilidad del Accent Hatchback, hecho orgullosamente en México. La apuesta de traer un híbrido es de aplaudirse, y más teniendo en cuenta la expectativa que levanta la marca si observas las páginas oficiales en otros mercados como el estadounidense: “El híbrido con mejor consumo de combustible”, “Nacido para superar al Prius”… y así siguen las promesas mercadotécnicas. Pero el mercado mexicano es muy especial. No por ello se ha colocado como un obligado en el desarrollo de nuevos productos. La altura de la ciudad de México, la variedad de climas y la inconsistente calidad de pavimentos ponen en jaque hasta la más pulida puesta a punto europea. México se cuece aparte.

ENFOCADO

Algo se nota en el Ioniq, y eso es la intención de hacer de este híbrido un auto discreto y lo más “normal” posible. No tiene una apuesta estética tan arriesgada como el Prius, pero tampoco es que pase desapercibido. El frente tiene un objetivo muy claro: romper el viento con un coeficiente de arrastre de tan solo 0.24. Montado sobre la misma plataforma que el Niro, el Ioniq ofrece un habitáculo suficientemente espacioso. En la parte trasera, personas altas podrán llegar a sentir una línea de techo que estrecha el espacio para el torso. Eso sí, la cajuela es amplia y de fácil acceso gracias a esa caída con portón tipo liftback.

La posición de manejo es fácil de encontrar y se mantiene muy en la línea de cualquier sedán de su tamaño. La visibilidad es correcta para el frente y los lados, aunque debes adaptarte a tener en la mira del retrovisor esa barra que separa ambos medallones. Uno de los elementos que de manera personal me agradan más es el volante. La parte baja plana, con detalles en un azul que se vuelve característico tanto afuera en la carrocería como adentro, y tiene un diámetro muy cómodo para manipularlo con rapidez.

¿LOS SUPERA?

Pero basta de detalles. Lo que importa más en el Ioniq es el qué y cómo pasan las cosas bajo el vano motor. Encontramos una conjunción de un 1.6 litros de ciclo Atkinson que produce 104 caballos de fuerza y 109 lb-pie. Adicionalmente, un motor de 32 kW, es decir, 43 HP y una fuerza de 125 lb-pie. Ahora, sabemos que estas dos potencias no pueden sumarse de manera lineal, pues suceden en momentos diferentes. Así, podemos encontrar un promedio de 139 HP para el sistema en orden de marcha, que son suficientes para prácticamente toda situación.

En el caso de la transmisión, se eligió un esquema de doble embrague debido a la rapidez en las transiciones, y así como los cambios suceden rápido, también el funcionamiento del sistema híbrido. La transición entre uno y otro motor no causa vibraciones extrañas. Es una danza de sistemas que saben adaptarse a la situación presente. Si acaso tiene una oportunidad de mejora, la identifico más del lado de la capacidad de regeneración de carga mediante frenos o al aprovechar la inercia del movimiento. Los frenos no captan una alta cantidad de energía, lo que provoca que ya en el agitado vaivén diario circulemos con las baterías a la mitad de capacidad.

En contraparte, tenemos consumos que rondan entre 20.4 y 15.8 km/l dependiendo las condiciones de tráfico. Estas mediciones se hicieron con variables como el tránsito de CDMX y los diferentes estilos de manejo de la redacción, lo que representa un valor más equiparable a lo habitual.

¿Los supera? El planteamiento es más que interesante si consideramos que entre Prius y Ioniq versión tope de gama hay una diferencia de $4,500 pesos en el precio, mientras que Niro se dispara $58,500 pesos por encima del hermano de corporativo. Se hace necesaria una comparativa entre estos tres…

MI OPINIÓN
Tengo que aceptar que me sorprendió positivamente este nuevo Hyundai Ioniq. De inicio la referencia de Toyota Prius es difícil de superar en el tema de ahorro y funcionamiento, pero este híbrido cuenta con un planteamiento muy competente. El ahorro es notorio, el funcionamiento no tiene queja y además solo cuesta $4,500 pesos más. ¡Hay comparativa!

HYUNDAI IONIC 2017

Motor: L4 -eléctrico

Cilindrada: 1.6 L

Motor eléctrico:  Sincrónico de imán permanente

Potencia  gasolina/ eléctrico (HP): 104 @ 5,700 rpm/43

Torque gasolina/ eléctrico (lb-pie): 108 @ 4,000 rpm /125

Transmisión: Doble embrague, 6 vels.

Tracción: Delantera

Susp. Del.: McPherson

Susp. Tras.: Multibrazo

Frenos del.: Discos ventilados

Frenos tras.: Discos sólidos

Neumáticos: P.225/45 R17

Largo/ancho/alto/dist. entre ejes (cm): 447/182/146/270

Peso en vacío (kg): 1,477

Asistencias: ABS, ESC, TC, TPMS

Bolsas de aire: 7

Comsumo combinado (km/l): 28.3

Precio: $455,900

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